Günstig & Lecker: Die besten Streetfood-Spots in Prag

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No hace falta gastarse una fortuna para comer bien en Praga. Lejos de las trampas para turistas del casco antiguo, hay muchísimos sitios donde saciar el apetito por solo unos pocos euros. Aquí tienes nuestras recomendaciones para un bocado rápido.

1. Chlebíčky bei Libeřské lahůdky

Los “Chlebíčky” checos son panecillos decorados con esmero y representan la quintaesencia de la comida rápida local. Libeřské lahůdky (Por ejemplo, en la calle Vodičkova) estas pequeñas obras maestras suelen costar menos de 1,50 € cada una. Dos o tres de ellas constituyen un almuerzo perfecto y económico.

2. Wurst vom Grill am Wenzelsplatz

Un clásico que no se puede pasar por alto. En los puestos rojos de la Plaza de Wenceslao (Václavské náměstí) sirven “Pražská klobása” (salchicha de Praga) en un panecillo con mostaza o kétchup. Rústico, grasiento y una auténtica inyección de energía por unos 4-5 €.

3. Bramborák – Der tschechische Reibekuchen

Puedes encontrarlo en muchos mercados y puestos de comida callejera. Bramboráky. Se trata de unas tortitas de patata saladas, sazonadas con abundante ajo y mejorana. Suelen ser enormes, muy económicas y están deliciosas recién hechas.

4. Smažený sýr im Brötchen

Un plato clásico de los pubs checos, ahora disponible como comida callejera: queso empanado y frito en un pan de hamburguesa con abundante salsa tártara (tartarka). Suele encontrarse en pequeños quioscos cerca de las estaciones de metro. Contundente, vegetariano e increíblemente económico.

5. Nose Maso – Puro placer carnívoro

Cierto es que, Naše Maso En la calle Dlouhá, no encontrarás el típico puesto de comida callejera, sino una carnicería con un ambiente de culto. Ofrecen platos legendarios como jamón de Praga recién cortado o hamburguesas para llevar. La calidad es excepcional y los precios son justos para lo que ofrecen.

6. Tortitas en el mercado de agricultores.

Si estás en la orilla del río Moldava (Náplavka) o en Jiřího z Poděbrad el sábado por la mañana, visita alguno de los mercados de agricultores. Suelen encontrar puestos que venden productos horneados recién hechos. Palačinky (tortitas finas), opcionalmente dulces con mermelada o saladas con espinacas y queso.

7. Trdelník – El dulce final

Aunque técnicamente es más una atracción turística que una antigua tradición checa: Trdelník El Baumstriezel (pastel de chimenea) es un ejemplo. Se hornea a fuego abierto y se reboza en azúcar y nueces. Consejo: Cómpralo “al natural” (solo con azúcar) para disfrutar del auténtico sabor de la masa, en lugar de cubrirlo con helado.

Consejo profesional: Busca la palabra “Lahůdky” (tienda de delicatessen). Estas tiendas son una salvación para cualquier viajero con presupuesto ajustado, ya que ofrecen ensaladas frescas, patés y pasteles a precios locales.